Deberá defender, en Brasil, la ventaja (1-0) que consiguió en Bogotá para avanzar a la semifinal.
Santa Fe coquetea con la clasificación a la semifinal de la Copa Libertadores. Ya tiene medio cuerpo al otro lado con la ventaja 1-0, con aquel gol perpetuo de Dairon Mosquera. Le falta otro esfuerzo: defender este miércoles con corazón, alma y músculo el resultado frente al Internacional de Porto Alegre para mantener vivo su sueño, para estar entre los cuatro mejores del continente. (Lea aquí: 'Sueño con hacer el gol que nos lleve a la semifinal': Wilson Morelo).
Santa Fe no tiene duda de que el partido será a otro ritmo. Aquel Inter tímido que pasó, y se congeló, y pareció cansarse en Bogotá, seguramente será mucho más agresivo, más feroz. No tiene de otra, jugará con el cronómetro en contra. Por eso la consigna cardenal es no desesperarse, no caer en un mar de nervios, no perder la concentración. El 0-0 inicial ya es su pasaporte a la siguiente fase (solo una derrota por dos o más goles, lo elimina, si pierde 1-0 habrá penaltis). (Lea también: Santa Fe llegó muy ilusionado a Brasil para enfrentar a Internacional).
Antes de viajar a Brasil, el pasado lunes, los jugadores y el cuerpo técnico manifestaron la confianza de salir airosos de esta batalla. De defender el arco para no correr riesgos, pero también de buscar un gol. “Tenemos que jugar con todo –dijo Gustavo Costas–, no podemos guardarnos nada porque este es un partido definitivo, es una final y todos estamos soñando con esta Copa Libertadores”. (Encuentre aquí: Dairon Mosquera, la figura de Santa Fe en la victoria frente a Inter).
Los jugadores insistieron antes de la partida desde Bogotá, que será vital la concentración y la tranquilidad. Es de esos partidos en los que hay que ignorar la atmósfera, el bullicio, la hostilidad local, la presión. Un gol que anote el Inter y las circunstancias serán otras. Obligarán a Santa Fe a atacar para buscar un tanto que evite los penaltis. En ese límite es fácil caer en el error y mostrarse vulnerables. En eso ni piensan. (Encuentre también: Cinco claves para el juego de vuelta de Santa Fe en Brasil).
“Sabemos que es un partido duro, pero no imposible. Estamos conscientes de ese gol a favor que tenemos y vamos a hacer todo para mantener el arco en ceros. Además, si hacemos un gol, ellos tienen que hacer tres (por el gol visitante), y eso es importante para nosotros. Vamos con toda la ilusión a este partido”, aseguró, con mucha confianza, el atacante Luis Páez, minutos antes de abordar el avión que llevó al equipo a Brasil.
Es la opinión generalizada del equipo. Evitar un gol en contra, pero sin entregarse al necesitado rival. Que no se olvide que Santa Fe no es inocente. Que de visitante ya ha demostrado su irreverencia: le ganó a Atlas, en México, y le ganó a Colo Colo, en Chile, y atormentó a Estudiantes, en Argentina, pese a la derrota.


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